lunes

Me quedo quieta, me siento
 en el primer lugar que encuentro agradable.
Me siento y pienso, y pienso qué hacer, y me quedo quieta.
Estoy tranquila, podría decirse que estoy bien...
pero no sé qué hacer...
Entonces me quedo quieta, me siento y prendo un cigarrillo
y fumo despacio,
despacio.
Observo al rededor, y todo se mueve muy rápido.
Y la gente pasa y pasa, gente tan gris para mí
y me quedo quieta, y escribo, mientras mi cabeza gira, y pienso
y en realidad busco
busco un motivo, que me propulse salir de esta quitud solemne
y no encuentro, y me falta, y no hay, pero tiene que haber, esto así no puede ser
y me quedo quieta
y sigo pensando...
y me doy cuenta que siempre supe la falta de movimient en este día, y mi ridiculez se rie, pero yo me quedo pensando, y me quedo quieta.
y prendo otro cigarrillo
y fumo despacio, despacio.


(hoy me faltás vos siendo un destino al cual llegar)

2 comentarios:

NaÐim dijo...

Hay veces que la quietud no es mala. Lo insostenible es cuando esa quietud es más desesperante que el peor ruido del mundo.

me voy a seguir leyéndote. Saludos

Anónimo dijo...

cocina camina recuerda solo es una depresion piensa que es lo que real mente te hace feliz y hazlo
cuidate