miércoles

El prejuicio de inventarte
se comió la distancia de querer descubrirte...
Cuando empecé a conocerte ya era tarde para encontrarnos.
A mí me queda este recuerdo prematuro de la esencia,
vos te quedaste con la carne y el espíritu consumido, con la magia.
Voy a guardarme el fantasma de una voz, que en secreto, hago mía.

1 comentario:

Lola dijo...

hay cierto triste encanto en el destiempo de los tiempos, propios y ajenos, que nos hacen correr tan, tan lentamente....