viernes


Estoy un poco cansada de que mi cabeza se detenga en lo mismo, una y otra y otra vez. Me siento hasta un poco imbécil por caer en el simplismo de la falta y la necesidad, de las cartas rosas del periódico más banal, del llanto promiscuo ante la envidia del amor correspondido y ajeno, la repulsión ante las palabras más triviales y cursis, pero el anhelo escondido de que me sean dichas
Te extraño, la puta madre, te extraño
ojalá no tuviera que andar gastando tinta en escribir esto, pero mi cuerpo se ha colmado de tanto sentimieno aplastante que bueno…la única forma es que quede en el cuaderno… vos fijate. Y no quiero extrañarte, no quiero sentir esto que invade cada extremidad de mi cuerpo, cada recoveco, y que lo paralizan, porque sí, el extrañar me paraliza, me desgarra, me horizontaliza y hasta me quita el hambre. Me hace sentir tan vacía, porque no es solo por extrañarte, sino que ese es el puntapié inicial a un compendio de sentimientos que no puedo sobrellevar y que como tormenta arrasan con todo, con cualquier tipo de raciocinio y entonces no puedo, no puedo nada, y una cosa lleva a la otra, y lo único que me dejan es este vacío, esta nada, este sentirme tan inútil, tan inútil este desgarro, este sentimentalismo enceguecedor.
Pero no puedo, no puedo hacer otra cosa mas que vivirlo, y vivirlo con todo el cuerpo, la mente, el corazón, el estómago, la cabeza, la garganta, y me raspa el paladar y me colma los ojos que empiezan a desbordar, tan imcomprensibles, tan desconcertadas todas y cada una de mis partes.
Es incomprensible como este sentimiento desgarrador e infantiloide me atreviese de tal manera que acabe con todo lo demás, con toda esta vida y me deje tan sin ganas, tan resignada, tan fría,  tan endeble, tan débil, tan pequeñita.
Porque no puede ser así, entendés, no puedo seguir con esto, no con tanto por ver  alrededor, pero no puedo, esto se come todo.
       No puedo seguir sabiendo que  tu desamor me desdibuja

7 comentarios:

ciego de tierra dijo...

cuando nos mandan al carajo, hay que querer dejar de querer con tanta fuerza como con la que quisiste, eso si, jamás caer en la trampa de resistirte al amor; a veces las personas nos hacen daño, pero el amor siempre nos hace mejores, incluso cuando no es correspondido.

ChuLs dijo...

Ay...este texto me identifica y las palabras del comentario de arriba son muy lindas también...quizás, el tiempo (la atemporalidad de saber que sólo existe ese presente que te hizo sonreir anoche) ponga las cosas en su lugar....quizás, no. Segurísimo. Yogurísimo, de soja.

ciego de tierra dijo...

Para violeta de color y su niño...solo para ellos dos...los veo, puedo hacerlo, en el mejor rincón de mi alma. La magia es nuestra, vivimos empapados en ella.

Valebé dijo...

Es que extrañar... extrañar de verdad... es así de triste.
Fuerzas, sonrisas y a hacerse gigante! :) Un grandote abrazo Viole!

Natalia dijo...

Muchas gracias por pasarte por el blog. Qué pequeñita acaba siendo la blogsfera. A mí me encanta el tuyo. Nos leemos, Violeta :D

Valèrie dijo...

Los sentimientos, no pueden controlarse, no podemos elegir sentir o no sentir tal estado, por eso -sean los que sean- hay que dejarlos ser...hay que sufrirlos o gozarlos, y si se sufren...hay que esperar a que el tiempo pueda ir curando las heridas.
Nunca te averguences por nada de lo que sentís, si hay necesidad de gritar cuánto extrañamos a alguien, será necesario hacerlo...

Anónimo dijo...

lindo saludito ayer :)