martes

Me gusta despertar riendo.
Es fácil cuando alguien se despierta conmigo y aunque tal vez no lleguemos a las carcajadas, las sonrisas contagiadas me llenan e iluminan casi de igual manera.

Cuando estoy sola, es más dificil encontrar motivos, pero no demasiado.
Los sueños raros a veces ayudan, el recordar el día de ayer, ver el sol que se filtra por la ventana, ganarle al reloj y disfrutar más de la mañana antes de irme, prepararme un café o tomarme algunos mates, observar el cuadro que estoy pintando, darme cuenta de que puedo dormir un poco más, releer lo que escribí medio dormida la noche anterior, pensar en qué haré para romper la rutina, darle cuerda a esa cajita de música tan vieja y tan mágica, sentir el silencio del movimiento, comer una mandarina, jugar a que me disfrazo mientras me visto, observar al niño que duerme tan placenteramente....







Ultimamente
me estoy olvidando...
de cuanto me gusta despertar
sonriendo

2 comentarios:

Arha dijo...

sin embargo brotó una lista de razones
para recordárselo

abrazos,mujer

Valebé dijo...

A esas cosas hay que volver! De la forma que sea, siempre se puede despertar sonriendo, aunque no despierte alguien a tu lado.