lunes

Esa mañana me había levantado distinta, algo había cambiado dentro mío. Mi cabeza estaba muy revuelta, pero había claridad en medio de todo, por fín había claridad. Y lo más importante, había una decisión, una decisión que cambiaría todo.
Entonces le invité un café,
(siempre me pareció que el café era un buen acompañante y mediador cuando de decisiones y cambios se trata)
Me miró fijamente, aún esa mirada lograba estremecerme. Tomé un sorbo de café, intentando no temblar, por mas que doliera y me costara, no podía bajar la guardia esta vez.
Entonces con la voz entrecortada y la mirada fija en la taza, le dije que nos separemos.
Su desconcierto fue inmenso.
Cómo podía pedirle esto después de tantos años de convivencia, después de todo lo que habíamos vivido...
Pero yo lo necesitaba, necesitaba alejarme, así ya no podía seguir, me sentía atascada, estancada (me temblaba el alma). Ya no tenía sentido seguir.
Sabía que no iba a ser fácil, el tiempo compartido nos jugaba en contra esta vez, logrando que no podamos dsprendernos rápidamente, llevaría un proceso, darnos el tiempo. Pero yo estaba decidida, yo ya no quería más todo esto-
Entonces subí la mirada, y la clave en sus ojos desconcertados y desencajados. Comprendió tanto en ese instante, supo que hablaba en serio y cómo me dolían mis palabras, cómo le dolían mis palabras.
El café se terminó, yo me sentía aliviada. Rozó mi mano, me miró compadeciéndose de mi pobre corazón atormentado...retiré mi mano bruscamente y mi mirada se enfrió.
Estaba decidida, a pesar de que el llanto me nublara la vista.
Entonces se paró, sin decir nada, alejándose despacio.



Esa mañana, después de tanto tiempo, había podido decirle
al miedo
que se separe de mí.



4 comentarios:

Agustina dijo...

pero qué coasa más lindas escribe Violeta!

ojalá yo pudiera alejar al miedo de esa forma tan... mágica...

Tami dijo...

No sabe lo que me alegra leerle este post!!
Besos señorita!

:)

Valebé dijo...

Au! Me dolió leerlo. Los escribiste de un modo... tan... "vivible" por quien lo lee. Uff... feo, triste. Pero cuando uno logra estar seguro, no hay otra opción.

Violeta Color dijo...

Pero Valebé querida! Que no duela, al fin el miedo se separa!!